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Os Catadores Caipiras

Inaugurando un Teatro de Operaciones

Inaugurando un Teatro de Operaciones

En noviembre del 2006, un desconocido brasileño, tocó el timbre de mi casa en San Cristóbal. Preguntaba por Félix, mi compañero de casa, trabajador del PRU, programa de recuperadores urbanos (GCBA). Este brasileño recien llegado, se presento como Edinei, pero nos confió que todos lo llamaban “Go”, como un diminutivo a su figura bastante contundente.

Venía al congreso de salud mental de la asociación Madres de Plaza de Mayo, tenia como referencia el contacto de nuestra casa, por un dato de una compañera uruguaya que trabaja también estas temáticas. Accedimos en recibirlo en nuestro hogar, una casa colectiva donde habitamos 5 jóvenes, y lo hospedamos tres semanas.

Nos contó que era psicólogo egresado de la UNESP[2], que vivía en la ciudad de Assis, una pequeña ciudad del oeste paulista, donde se sitúa su facultad de Psicología. Era miembro de una organización llamada CIRCUS , que se encargaba de generar circuitos de interacciones sociales. Desde hacía 5 años, “Go” se había especializado en las temáticas de los recicladores, llamados en Brasil como catadores. Nos contó que en junio del 2001, se conformo el movimiento nacional de catadores de materiales reciclables (MNCR), donde marcharon miles de personas a Brasilia, para reivindicar el reconocimiento del oficio. En ese tiempo, nuestro amigo “Go” con su organización CIRCUS, y en conjunto con sectores de su universidad (UNESP), conformaron una escuela de educación popular inserta en una cooperativa de catadores de la ciudad de Assis. Esta escuela fue clave para el fortalecimiento de la cooperativa COOCASSIS.

En esta primera estadía de Go en nuestra ciudad visito distintos espacios ligados al sector cartonero, como las cooperativas, que funcionaban aquí. Me hablo bastante de las diferencias, ya que en Brasil, el fenómeno catador tenía décadas, y en los últimos años se había logrado constituir este movimiento nacional, cosa que en Argentina estaba aun en sus primeros intentos. Se estaban consolidando cooperativas[3].(El Álamo, El ceibo, Bajo Flores, El Trébol, Reciclando Sueños etc. )

Entre charlas y charlas, Go me invito a conocer su ciudad y a registrar con mi cámara de video, la experiencia de la cooperativa de catadores de Assis, para realizar un pequeño documental. Mi experiencia con video, ya la estaba transitando hace un tiempo, vinculándola con los conocimientos de las ciencias sociales. Pero las problemáticas de los cartoneros, los conocía solo a través de mis tiempos de militancia en la asamblea de Ángel Gallardo y Corrientes, y después de eso, solo las vivencias cotidianas como transeúnte, que dejaban siempre en mi nuevos interrogantes.

Esta vorágine de relaciones sociales impensadas, me llevaron a viajar a Brasil, para registrar las problemáticas del sector catador brasileño, desconociendo bastante las problemáticas del sector cartonero en Buenos Aires.

Después de 50 horas de viaje, en tren pasando por la provincia de Misiones, entre al estado de San Pablo, cruzando en ómnibus la triple frontera y el estado de Paraná.

 

Bemvinda a Assis:

Llegué a Assis, en el estado de San Pablo, en enero del 2007, no tenía mucho dinero en mi bolsillo, así que mis sueños de conocer otras partes de Brasil, se vieron truncos. Igualmente la alternativa no era mala, la bienvenida ya era buena. “Go” me refugio en su casa colectiva que convivía con otros tres estudiantes. Muchos de ellos, estaban en las casas de sus padres, ya que Assis en el interior paulista se destaca por su papel universitario y el verano es aprovechado para las visitas familiares. De a poco pensamos un plan de trabajo, poseía todo lo que precisaba, una cámara de video analógica, modelo Hi 8, de las últimas analógicas que despidieron el último milenio. Y una docena de casetes predispuestos a ser borrados, que me habían sobrado de un trabajo anterior.

Así que después de una semana de adaptación a los aires asissenses, habituarme al portugués, sintiendo ser el único extranjero en la ciudad de 100 mil habitantes a 450 km. del gran coloso sudamericano Sao Paulo. En la segunda semana, entre cervezas heladas, feijoadas comunales, elaboradas por las manos caipiras[4] de mi anfitrión; comencé a interiorizarme en las problemáticas de la COOCASSIS, la cooperativa de catadores de Assis que nucleaba en ese momento unos 70 integrantes, todos mayores de 18 años.

Viajamos a la planta de reciclaje, donde funciona la cooperativa, en los limites de la ciudad, con los campos de caña de azúcar, allí Go me presento como un compañero argentino que quería colaborar con su cámara, sentí amabilidad desde un principio.

Todo el ambiente decía, que podía trabajar cómodamente, las próximas veces fui solo. Go se concentro en las mejorías de unas instalaciones de un centro cultural autogestivo, llamado Galpao Cultural que funciona al lado de una vía ferroviaria, cuyo tren de pasajeros fue limpiado en los noventas por las huestes neoliberalizadoras del presidente Fernando Henrique Cardoso. En este estado, la privatización de la infraestructura estatal, fue un detonante de degradación, ya que como en tantas otras ciudades, la ciudad, nació alrededor de la estación. Estas actividades múltiples de Go, me hizo sentir una versión mía en espejo, en la realidad brasileña. Como espíritus que anhelan la transformación social entre los embates del capitalismo neoliberal, enredados, en distintos grupos, con motivaciones diversas, afines, que a su vez conviven y se retroalimentan. Ese es un espíritu que encontré en su organización CIRCUS, como también la encuentro entre los compañeros de esta misma revista Astrolabia.

 

Tres espacios ecológico-trabajador-caipira

Pero volviendo a las problemáticas catadoras, seguí esa percepción teórica de entender la cultura donde estaban situados estos recicladores del oeste paulista, como otro mega sistema de signos. Indague principalmente en tres sistemas, ya que estos se me presentaron en la interacción directa con los catadores. El espacio que configura la identidad ecológico- catadora, el segundo que configura la identidad de trabajadores precarizado; y el tercero que configura la identidad regional caipira. Estos sistemas los entendí como espacios en tensión, con diversos grados de coherencia, situados en un conflicto constante interno, como también con los otros espacios, descritos en este modelo. Teniendo en cuenta que otros nuevos sistemas pueden surgir, dependiendo de esta propuesta teórica y de la trayectoria de mi percepción.

 

Vías para indagar los espacios, con una cámara

Para abordar metodológicamente estos espacios, precise de los estilos etnográficos del antropólogo simbólico, Víctor Turner, en sus vías para comprender las dinámicas sociales de las poblaciones ndembu. En su modelo, usaba tres vías para indagar las tramas simbólicas, la vía observacional, que nos muestra como actúan los sistemas simbólicos en las culturas. En mi caso, era solo cuestión de encender la cámara y registrar. La segunda, la vía exegetica, trata de comprender lo que dicen los actores acerca de sus símbolos., o traducido a términos de la semiótica soviética, lo que entienden los actores sobre esas estructuras o sistemas de signos no tan coherentes. Ese era el momento de conectar el micrófono a la cámara y realizar entrevistas.

Y la tercer vía, la interpretativa, cual eran las relaciones entre lo observado y lo dicho por los actores, las contradicciones, los rasgos de la realidad, que prosiguen siendo oscuros, que generan así mismo mas enigmas. En el uso de las herramientas audiovisuales, esta reflexión de esta vía interpretativa se convierte en narración documental. Un propio modelo convertido en 25 minutos de síntesis orquestal de imágenes, sonidos, discursos y músicas. Solo un modelo, ya que la realidad misma permanecerá siendo un territorio infranqueable.

 

Espacio Catador

…. tras los ojos de la cámara y los dichos de Sidney.

 

Lo que denominábamos Recolección Selectiva, en el caso de los catadores de Coocassis, espontáneamente, se convertía en una práctica cotidiana de trabajo. Con solo cuestión de realizar un fuerte aplauso, y gritar con potencia ¡¡¡Coleta!!![5], en las puertas de las casas de los habitantes de Assis, los vecinos ya aparecían con el material reciclable limpio y ya separado. Esto sucedía en el 40 por ciento de la ciudad de 100 mil habitantes[6]. Asimismo esta practica se repetía en distintos barrios, donde se veía la tradicional diferencia de clases brasileñas. Igualmente la Recolección Selectiva se veía satisfactoria en distintos tipos de escenarios. En los barrios mas ricos, los que muchas veces separaban el material eran las personas empleadas en el servicio domestico de las lujosas casas. Ese contacto entre catadoras y empleadas domesticas, las encontraba en un territorio ajeno tras alambres de púas y grandes perros guardianes. Pero un encuentro y una solidaridad a fin de cuentas. Después supe, que muchas catadoras de la cooperativa anteriormente, se habían desempeñado en esta labor. Un 70 por ciento de los 70 catadores eran mujeres.

En los barrios más populares, la relación con los habitantes así mismo era más directa, todo tipo de materiales llegaba a los carros catadores diseñados para la cooperativa. El material más típico de reciclaje en estos sectores era el envase pep de plástico, usado para las habituales gaseosas de extractos de guarana. Los tetra pak de jugos de frutos eran más típicos en sectores de mayores ingresos.

Actualmente en estas experiencias de cooperativizacion de recicladores, muchos catadores cooperativos tienen una formación creciente sobre aspectos ecológicos. Comprenden la dimensión de su trabajo, y si esto se realiza en condiciones dignas, potencia un círculo virtuoso ecológico de cuidado ambiental a toda la comunidad. En los sectores populares, es frecuente esa concientizacion entre los catadores y sus propios vecinos.

Sobre esto, Sidney un catador de la cooperativa tiene algo para decirnos:

 

“Me llamo Sidney Cervilha, hace un año y ocho meses que estoy en la Recolección Selectiva, colaborando con el medio ambiente, y con toda esa lucha, ¿no?

Por que en 20 o 30 años no va a haber agua limpia, agua potable para el ser humano, nosotros tenemos que colaborar con las generaciones futuras, que sufrirán las consecuencias.”

Todo este trabajo de Recolección Selectiva, hoy un año después de la experiencia, sigue siendo respaldado por el municipio de Assis. El parque de reciclaje, en las afueras de la ciudad, donde la cooperativa realiza la separación de materiales, es de propiedad municipal. Este municipio provee a su vez el traslado de los trabajadores, todas las mañanas. Desde distintos puntos de la ciudad los catadores son recogidos en un ómnibus municipal, para que puedan comenzar su trabajo. Allí en la llamada planta de reciclagem estudian una hora en la escuela de educación popular[7]temáticas sobre cooperativismo y ecología, para que luego en el mismo ómnibus, llevar aun grupo de 30 catadores a iniciar la Recolección Selectiva en distintos barrios de la ciudad. Esa mañana, la otra mitad restante se dedican a un trabajo mucho más pesado e insalubre que la Recolección Selectiva, que los catadores llaman “cinta de la basura”, que explicaré más adelante.

A este ómnibus que reparte a los catadores por toda la ciudad, añadimos otro camión municipal, que traslada el material recolectado por los catadores. Pero así mismo, hay un tercer vehículo, este es de propiedad de la cooperativa, que ha sido donado por el gobierno federal de Lula, a través del banco de Brasil. La adjudicación de este camión, para muchos catadores, lo consideran como un gran logro para la cooperativa. En el ejercicio cotidiano, este transporte propio, traslada a los carros, herramienta esencial para el trabajo de Recolección Selectiva. Igualmente, ya que los carros no son suficientes para toda la cooperativa, los catadores combinan la recolección por las casas “puerta a puerta” sin carro, con la asistencia del camión municipal, para colaborar con los catadores, en las mismas veredas. A si mismo, el camión de la cooperativa es usado en el traslado del material reciclable ya compactado, con destino a las distintas industrias compradoras. La tecnología de acarreo determina la cantidad y el tipo de material acarreado, así como el tiempo invertido en la recolección, el transporte utilizado es decisivo en la tarea recicladora, es así su fundamental herramienta de trabajo[8].

 

Espacio de reivindicaciones de Trabajadores en el “Parque de Reciclagem”

…. Tras los ojos de la cámara y los dichos de Aparecida, Edson y Sandra

Después de registrar con mi cámara los camiones y el ómnibus que asisten en la labor de la Recolección Selectiva, volvía todas las tardes al llamado Parque de Reciclaje. El espacio municipal donde los catadores separan el material acarreado. Pero en los días que yo estuve en la cooperativa, no separaban ese material reciclable entregado por los habitantes de Assis en mano. Este era almacenado aparte en un depósito. El grupo del la Recolección Selectiva se sumaba a otro grupo, que ya estaba trabajando desde temprano, en la llamada “cinta de la basura”. Aquí las características del trabajo eran bien distintas. Los catadores se enfrentaban, con los residuos sólidos no separados de toda la ciudad. Los camiones municipales recolectores de basura, vaciaban todas las bolsas tiradas, por los vecinos de Assis. Otros operarios municipales, con tractores y grúas, transportaban el material a una garganta, donde caían, todas las bolsas. Abajo en una típica cinta fordista de 20 metros, alrededor se esta, ya estaban preparados 40 catadores, 20 de cada lado, la mayoría mujeres. En los primeros tramos de las bolsas de basura por la cinta, un grupo de catadores, con punzones rompían las bolsas de residuos, mas adelante el resto de los catadores separaban, las latas de aluminio, los vidrios, los plásticos entre otros tipos de materiales reciclables, para ser aprovechados. Aquí la eficiencia de trabajo de separación era mucho menor. Que en la labor de la Recolección Selectiva. Por que los materiales que pueden ser aprovechados, había que encontrarlos entre grandes cantidades de residuos orgánicos, muchas veces en estado de putrefacción.

Lo interesante de esto, es que el material orgánico, también puede ser aprovechado con fines agrícolas, de abono u otros usos. Pero esta convivencia con el material reciclable, en los residuos sólidos no separados, degrada las utilidades de los materiales tanto reciclables como orgánicos.

En este tipo de tratamiento, en la cinta de la basura, se degradaba también el trabajo de los recicladores. Ya que cualquier cosa puede aparecer en las bolsas, estiércol, agujas, perros muertos, incluso fetos. Esto requiere gran coraje entre los catadores, ya que este trabajo en la “cinta de la basura”, como ellos mismos dicen es un trabajo duro y sucio.

Como nos dice Aparecida, una catadora que trabajo bastante en la video-herramienta

 

“Quien no es fuerte no aguanta, sentís dolor en el brazo, sentís dolor en la clavícula, al cargar el peso de la basura pesada”

Edson Barbosa, otro catador encargado de recibir todo el material orgánico, ya separado, después de la cinta, cuya posición abajo al lado de otra garganta de hierro, es sin duda la más pesada, nos cuenta:

“…ves que el veneno pasa, sientes el olor, y nuestra salud no es muy buena. Pero por la gracia de Dios, nadie se ha enfermado…”

Sandra Carvalho, una catadora de gran experiencia, directora administrativa de la cooperativa, reflexiona acerca del consumo de los habitantes urbanos, los originadores de miles de bolsas que los catadores y catadoras ven pasar diariamente por la cinta de la basura:

 

“Si cada persona, cada habitante, respetara al ser humano, al catador, como una profesión, como una clase trabajadora y separara todo el material reciclable de la basura, pienso que nosotros que trabajamos propiamente en la “cinta de la basura”, no necesitaríamos, tener esa vida…”

El municipio de Assis, para respetar una ordenanza municipal, que privilegia la calidad de los materiales orgánicos enterrados, compensa a la cooperativa de catadores, con la venta de los materiales reciclables que pueden hallar de los residuos sólidos no separados, y del material orgánico que puedan vender como abono, con fines agrícolas.

Ya que las ordenanzas deben ser respetadas el municipio elige una estrategia que le es poco costosa. No retribuye el costo de energía empleado en la labor de separación, solo brinda el espacio de trabajo, y la maquina que porta la cinta de basura. El material reciclado que fue conseguido en la cinta es también de baja calidad, por ello, cuando este es vendido, es pequeño su costo. Mucho mas bajo que el material conseguido en la Recolección Selectiva efectuada cara a cara con los habitantes de Assis.

Los valores son repartidos en la cooperativa, lo que queda en el bolsillo del catador, es un dinero mayor, que si estuviesen realizando esta labor por su cuenta, pero alcanza niveles inferiores al salario mínimo brasileño.

Aunque posee características interesantes de cooperativizacion, y perspectivas educativas ecológicas, el trabajo del catador cooperativo, prosigue estando dentro del rubro de los trabajos que se efectúan bajo la línea de la pobreza.

En este caso la relación con el municipio es compleja, mientras que brinda los transportes para la Recolección Selectiva, el espacio donde funciona el parque de reciclaje con sus compactadoras, las cortadoras de papel, la sala de estudios, los comedores y los baños; usufructúa el trabajo de los catadores en la “cinta de basura”, en una labor insalubre, no reconociendo tampoco la energía de este trabajo, con el fin contradictorio de garantizar una ordenanza ecológica.

El municipio, con la necesidad de garantizar las jurisprudencias ambientales, de buena calidad de rellenos sanitarios, utiliza estrategias que degradan el trabajo de los catadores. Aunque los procesos de reciclaje pueden complejizarse, las condiciones insalubres en el trabajo de los catadores no se modifican. Después el material vendido, reproducirá esa relación monopolica con la industria, el mercado sigue decidiendo sobre la calidad y el precio de los materiales reciclables. Este sector minoritario que toma estas decisiones, son los verdaderos dueños de los medios de producción

 

Espacio Regional Caipira, celebrando en el churrasco, con dichos no registrados. La reivindicación de Claudineis, y las canciones regionales.

Después de haber registrado con mi cámara de video, las actividades de la Recolección Selectiva, después haber registrado el Parque de Reciclaje. Necesitaba más elementos, para la elaboración del video. Este tercer elemento, lo escogí, dentro del regionalismo caipira, constituido, por los habitantes del interior del estado de Sao Paulo, a diferencia de los habitantes capitalinos, llamados muchas veces con ciertos recelos, como paulistanos. En los últimos días de mi estadía en Assis, después de haber madurado una cordial relación con muchos catadores de la cooperativa, estos me invitaron a una fiesta de todos los meses, después del día de pagos, para comer todos juntos churrasco. Accedí, de muy buena gana, y llegue a un barrio apartado de la pequeña ciudad, donde estaban los mismos catadores, trabajadores de las veredas y de la cinta de la basura, bien arreglados, listos para bailar, beber y comer. En esta ocasión tampoco falto mi cámara, ya que registre y ellos también me registraron en el baile. Escuchamos forró, música pop, pagode, samba entre otros ritmos. Éramos 40 personas en una casa de una de las catadoras, donde también estaban sus hijos y otros familiares, que también fueron filmados. De este evento rescato, una pequeña secuencia de dos minutos, de todos estos mismos catadores bailando forró, con sus hijos. Lastima que el audio, no era nada bueno. Entre cervezas y churrascos, charle con Claudineis, presidente de la cooperativa de COOCASSIS, que me contó, que hace poco se había afiliado al Partido de los Trabalhadores (PT), y que ese hecho, en él, lo hizo pensar mucho en sus ancestros, ya que sus abuelos eran esclavos afrobrasileños. Sentía que el lugar de la cooperativa de catadores, continuaba una vieja lucha. Estos temas me llenaron de curiosidad, ya que evidenciaron mi extrañamiento y mi ignorancia de la historia brasileña. De la cual tan poco sabemos, en el Río de la Plata, pero que paradójicamente estamos tan ligados.

Las danzas, el churrasco, las viejas historias de esclavos, el tren abandonado, los hijos, inspiradores de las cotidianas luchas ecológicas, de dignidades, de mejores futuros…todos estos datos, configuraron un nuevo sistema, donde paradojicamente nada era demasiado sistemático. Un tercer sistema caipira compuesto, por un abismo caótico, histórico de devenires impredecibles. Este carácter poco planeado, constituye esta continua historia brasileña, en este devenir de luchas, y mixturas generadoras de nuevas identidades poco planeadas. Identidades forjadas por el conflicto entre señores y esclavos, terratenientes y campesinos, indígenas y buscadores de oro y tantos otros encuentros, donde la región caipira, es solo un eslabón más de esa inmensidad brasileña de tamaños continentales.

Esa secuencia filmada en el churrasco, mi inspiración en los dichos de Claudineis no registrados, mi estadía develadora de tantas historias, me llevaron a condimentar, con música regional caipira, las imágenes del trabajo catador. Una compañera brasileña, historiadora y escritora, llamada Priscila Miraz, me facilitó un montón de discos de la región. El que escogí, una grabación de una orquestra de guitarras y voces, con letras del popular compositor brasileño Heitor Vila-Lobos y el poeta Ferreira Gullar me convencieron. Habla de un trencito caipira, ese mismo que ya no lleva pasajeros por el estado de Sao Paulo. Ese mismo que dejo tantas ruinas. Pero que igualmente en la video-herramienta aparece como un tren que sigue funcionando, encarnando en el camión de la cooperativa.

Trenzinho Caipira- (Heitor Villa-Lobos e Ferreira Gullar)

Lá vai o trem com o menino             Allá va el tren con el niño
Lá vai a vida a rodar                         allá va la vida a rodar
Lá vai ciranda e destino                    allá va la ronda del destino
Cidade e noite a girar                        ciudad a la noche a girar

Lá vai o trem sem destino                 Allá va el tren sin destino
Pro dia novo encontrar                       para un día nuevo encontrar
Correndo vai pela terra                      corriendo va por la tierra
Vai pela serra, vai pelo mar                va por la sierra, va por el
Cantando pela serra ao luar               Cantando por la sierra hasta el resplandor
Correndo entre as estrelas a voar      corriendo entre las estrellas a volar
Luar, no ar, no ar, no ar                     Resplandor,  por el aire, por el aire

Fase de Edición, volviendo a la Reina del Plata. El acceso a los medios de producción

Después de 50 horas de vuelta, y de una grata experiencia, el nuevo desafió, era editar el material recolectado. Las imágenes, los audios, las entrevistas con las música.. Pero el acceso a este medio de producción a esta herramienta de trabajo, tampoco fue fácil, ya que mi manejo con la cámara no era el mismo con el programa de edición que apenas conocía. No poseía la maquina de suficiente calibre para soportar a ese programa, así que busque la solidaridad de mis compañeros, que si la tenían. En este casi encontré a dos personas Hugo Partucci, y Blas Amato, ambos antropólogos, (antiguos miembros de esta revista) que se están dedicando a video documentales. Han realizado y realizan sus producciones, con recursos propios o muy pequeños, brindados por la facultad. En esta disciplina mutante que estamos inventando día a día, el camino no esta trazado para lograr respaldo para realizar estas producciones. Cuando los proyectos son propios no dependen de ninguna cátedra, ninguna publicidad institucional, es mas difícil aun. Además que el tiempo de trabajo, para aprender a usar las herramientas y utilizarlas al fin es bastante largo. En este proceso fue estratégico, buscar respaldo en algunas instituciones alejadas al mundo académico, que brindaron distintos tipos de respaldo, sea en lo monetario, o en la difusión de la video-herramienta. Estos espacios fueron variados, mas allá de las diferencias ideológicas, ninguna de estas instituciones altero con su colaboración el contenido del mensaje de la obra. Fueron pequeños respaldos de varias instituciones, que me ayudaron a dedicar el total de mis tiempos a la edición, sin alternar con ningún trabajo de encuestas, de los cual estoy demasiado acostumbrado. Una estrategia que me sirvió en esta producción, pero que no se sostiene a largo plazo, ya que seria demasiado ardua, cuando sea necesario renovar la cámara, o poder armar una isla propia. Por la cantidad de recursos necesitados. Tendré que pensar en otras estrategias para tener total control de las herramientas de trabajo, para poder realizar los proyectos propios. La idea es seguir avanzando para que la confección de estas video-herramientas, sean consideradas como un oficio, sea por la universidad, el estado, u asociación civil teniendo siempre, total decisión y autonomía sobre lo producido. En la tarea de inventar este oficio por supuesto que tenemos mas dudas que certezas, pero de alguna manera necesitamos situarnos en ese puente estratégico entre las ciencias sociales y la comunicación con el resto de la sociedad civil. Tarea, que a mi juicio, suena como un lema universitario, pero que cuesta concretar por variadísimas razones.

La via interpretativa de Victor Turner, pero con un programa de edición.

En las vías anteriores, el etnógrafo había observado el bosque de símbolos, sabia que cosas, los actores decían sobre sus propiedades, pero aun faltaba, una tercer vía, la de interpretar, encontrar las relaciones, entro lo escuchado y lo observado, y ligarlo de una manera propia. En mi caso seria interpretar construyendo un posible modelo comunicable. Una manera que siempre llevaría a más enigmas. Este mapa, muestra solo un recorrido para intentar describir una cultura compleja en constante dinamismo. El lugar desde donde me situó, configurando ese espacio, es un lugar que ya esta relacionado con otros, con los antiguos teóricos, los especialistas que trabajan el tema del reciclado, la sociedad consumidora, los recicladores, etc. Si a otra persona se le ocurriese configurar otro mapa desde un punto similar en el universo, juntos entramaríamos una interacción de relaciones, que junto con otros, configuraríamos una red de modelos que obtendrían la posibilidad de comunicarse, no necesariamente estos tendrían que ser antagónicos, pudiendo también ser complementarios. Las 13 horas de video registradas analógicamente, debían ser seleccionadas y pasadas a un formato digital, que pueda ser leído por el programa de edición. En la pantalla tras varios días de familiarización con la tecnología y molestia a los familiares de mis amigos, dibuje en la pantalla, una secuencia de 25 minutos, de músicas, entrevistas y sonidos; imágenes de recolecciones catadoras, imágenes de la planta de reciclaje e imágenes del churrasco nocturno. Sergei Einsestein, el emblemático cineasta soviético, planteaba como este complejo nudo de sensaciones, proporciona al sujeto el sentimiento de la propia existencia. El objetivo en este caso, es que este sujeto observador de la pantalla paseara por las calles de Assis, sintiera la solidaridad de algunos habitantes; percibiera el fétido olor de la basura en la planta de reciclaje; y se zambullera en el éxtasis de una danza embebida con churrasco regional. Un dibujo lo suficientemente atrayente para actuar como aquel cine-puño que acentué las reivindicaciones del sector catador, pero también una video-herramienta, donde diversos sectores de la sociedad civil pueda concientizarse acerca de sus propias practicas de consumo. En Eisenstein tanto autor de la obra cinematográfica, como su espectador, entran en un estado de vibración psíquica, que da lugar al éxtasis, desarrollando capacidades imaginativas inadvertidas, que llevan a un sentimiento de unidad con la naturaleza, como otra manifestación más de la materia[9]. Donde sentimientos y pensamientos no poseen líneas divisorias. Un modelo interpretativo que comunica, que genera pensamientos y sensaciones. En este momento, en la confección de esta primer video-herramienta, no poseíamos el tiempo suficiente, ni la organización precisa, para desempeñar una mayor participación de los catadores en el proceso de edición. Es posible que en trabajos posteriores, obtenga una estructura de trabajo mas aceitada, para lograr una producción mas conjunta. Este seria solo un primer paso.



[1] Astrolabia 1.

[2] Universidad Nacional del Estado de Sao Paulo.

[4] Habitante del interior paulista

[5] Recolección, en portugués

[6] ya que este era el espacio que usufructuaba la cooperativa

[7]Patrícia Helena Duarte da Matta, Círculo de Cultura: Educação Popular com catadores de materiais recicláveis Unesp – FCL - Assis

[8] Parra F. Reciclaje Popular… en Recicloscopio ediciones de la UNLa

[9] Einsestein, S. Teoría y técnica cinematográficas, Ediciones Rialp Madrid 1999

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